Momentos para cultivar la ternura

Peggysue.S.S - Marzo 2020
ternura en la infancia yoga infantil
ternura en la infancia yoga infantil

La rapidez con la que a ratos vivimos, se convierte en un obstáculo para disfrutar de lo que es y puede ser la ternura. La urgencia del vivir impide conectar con ella y así saborear el encuentro de diversos lenguajes que van más allá de las palabras y que por medio de sus infinitas manifestaciones son capaces de crear magia.

La ternura implica un intercambio, un compartir donde se suprimen las distancias físicas para acceder a las cercanías del corazón. Ahora que estamos en casa, valoremos aquello y desarmemos los hábitos rutinarios para deleitarnos con la generosidad de la vida, de la simpleza, la sencillez.

Estos días donde mundialmente se nos está regalando la hermosa posibilidad de ir hacia adentro para cuidarnos, cuidar a otros/as y resignificar muchos aspectos de nuestro caminar, son fundamentales para reconectar con la ternura de las palabras, de la piel, de la risa, de los sonidos, del observar, del silencio, del saborear… la ternura del corazón.
Necesitamos utilizar todos nuestros lenguajes para adentrarnos en ella y manifestarla, para luego recibirla.

La ternura no podría existir sin la necesidad de amar y ser amado.. ¿Será entonces que debemos volver a ello? ¿Será necesario volver al rincón de las emociones? ¿Del amor?

Aprovechemos esta pausa de ¨No hacer¨ para HACER mucho más, hacer todo aquello que hemos dejado de hacer…

Aprovechemos

  • de decir, todo lo que no hemos dicho
  • de regalar caricias por todas las no dadas y las no recibidas,
    llorar todas las lágrimas contenidas,
  • reír las carcajadas esfumadas,
  • mirar más allá de donde nos han hecho creer que podemos mirar,
  • saborear con lentitud para seguir descubriendo sabores,
  • sorprendernos con el caminar de una hormiga y esas simplezas complejas de la existencia.

Aprovechemos de aprender a dar caricias, sin necesidad de tocar la piel,
de disponer nuestros ojos para que se conviertan en una mirada.

La ternura es un impulso del corazón, una caricia del alma.. Es gratuita, generosa, bondadosa, recíproca… es una danza, una simbiosis de movimientos.

¿Cómo cultivar la ternura en casa junto a los niños/as?

  • Contando o escuchando un cuento.
  • Plantando semillas de porotos o lentejas para esperar sus brotes.
  • Escuchando música.
  • Bailando al ritmo de la música que más les guste.
  • Dibujando como lo hacías cuando eras pequeño/a.
  • Observando el vuelo de las aves o el movimiento de los árboles por tu ventana.
  • Practicando ejercicios de respiración.
  • Cantando aquellas canciones que les encanten.
  • Creando chistes para reír sin parar… y tanto más.

Te invitamos a revisar los otros artículos compartidos anteriormente en este blog para encontrar sugerencias de otras actividades.

Que tengas un hermoso día!