Creatividad e Infancia: Una herramienta para la vida

Por definición podemos entender que la Creatividad es el proceso mental que nace de la imaginación y que engloba diversos procedimientos entrelazados que se integran para dar paso a la producción de una idea, concepto, descubrimiento, etc.

La creatividad supone trabajar con lo que tenemos a nuestra disposición y desde ahí transformarlo, promoviendo un reciclaje del pensamiento.

Podemos entender por Creatividad: “Pensamiento original”, “Imaginación constructiva”, “Pensamiento divergente” y un sin  fin de sinonimia para este hermoso concepto que nos permite caminar la vida con otros zapatos. Es necesaria para enfrentar las dificultades, es pertinente para mirar desde nuevos lentes, para bailar con los errores, para sostener el presente.

Creatividad e Infancia

Que conozcan mil maneras de hacer las cosas, les permite comprender la creatividad en todas sus dimensiones; valorando este recurso como habilidad para la vida y no sólo reducir su impacto en lo artístico.

Nuestra labor es impulsar siempre el observar más allá, que miren desde diversas perspectivas, que visualicen todo lo que quieran y todo lo que anhelan conseguir. Que nunca dejen de vista esos sueños que susurran en sus interiores y que valoren las múltiples miradas, la diversidad de mundos por observar y mundos que observan.

¡Esta cualidad transformadora está en todos lados!  En la diversidad del universo, la naturaleza, el cuerpo humano, las ciudades, las culturas…

El Yoga Infantil y cualquier práctica para nuestra infancia deben gestarse desde ese punto donde el niño/niña pueda expandir su mundo imaginario. Tenemos la responsabilidad de plantar y hacer germinar semillas que transformen sus entornos y así colaborar para que la acción creativa permanezca en ellos, porque ya está, ya existe. La labor es hacer que perdure.

Edward de Bono nos inspira: “La Creatividad no es un talento místico. Es un habilidad que puede ser practicada y nutrida”

Sugerencias de cómo estimular la Acción Creativa

  • Brindando experiencias donde existan más de una solución, que el escenario no sea simplificado y limitado.

Ejemplo: Para el trabajo de posturas de Yoga, dar siempre la posibilidad que ellos/as imaginen de que otras maneras podemos transformarnos en un perro, una serpiente, un águila, etc.

  • Permitir que ellos mismos encuentren la respuesta a sus preguntas, realizando contra-preguntas.

Ejemplo: Si te dicen ¿Por qué vamos a jugar a esto? , responder ¿Por qué crees tú?

  • Dar paso a que tengan la posibilidad constante de proponer, así validamos sus opiniones y les brindamos seguridad.

Ejemplo: Si proponemos un juego donde la consigna es convertirse en Ranas y comer moscas de chocolates, preguntarles qué otro tipo de moscas podemos comer.

  • Instaurar las interrogantes ¿Por qué? Para qué? Cada vez que sea necesario.

Ejemplo: ¿Por qué hacemos yoga?, ¿Para qué nos sirve alimentarnos saludablemente?, ¿Por qué  es importante respirar?, etc.

  • Favorecer la observación constante para apreciar las diferencias, la diversidad de cuerpos, de ritmos, de formas, de plantas, de animales, etc.

Ejemplo: Destinar un tiempo para mirarnos entre todos/as y observar las particularidades de nuestros ojos.

  • Promover el silencio y la quietud para encontrar soluciones, para así escuchar a la mente.

Ejemplo: Si durante la clase alguien se lastima, invitar al grupo completo a cerrar los ojos y pensar qué podemos hacer para ayudarlo.

Peggysue.S.S

Yoga Infantil – El Encuentro con nuestro Niño Interior

El viaje comienza en nosotras/os, en nuestra historia, en nuestra infancia…

Escucharnos para así poder escucharlos/as…

Indagar sobre ello y desde ahí comprendernos, respetarnos y amarnos, nos proporciona señales necesarias para una resignificación de nuestra mirada hacia la infancia y todo ese mundo fascinante sobre la experiencia de ser niños y niñas. El emprender este camino, nos abre la puerta hacia el deleite por observar-se, escuchar-se, silenciar-se, conscientizar-se y con ello también la de comprometernos con la responsabilidad empoderada de educar.

Esa niña/o interior es quien nos recuerda una y otra vez la amalgama de colores, sabores, sonidos y sensaciones que ocurrieron en nosotros. Todas aquellas experiencias que vivenciamos, ya sean gratas o no tan así, nos construyeron en la mujer/hombre que somos hoy en día. Gracias a esa niña/o, quien se ha hecho presente, podemos alcanzar una comprensión mucho más profunda y fidedigna de los grandes maestros que son.

El revisar nuestros dolores, nuestras alegrías, nuestras luces, nuestras oscuridades, es parte de la responsabilidad social que debemos tener con y para el mundo.

Los niños y las niñas necesitan adultos sanos y con sus niños interiores aceptados, florecidos y más presentes que nunca.

Día a día debemos cuidarnos para compartir nuestra mejor versión, donde los errores valen y donde el amor por la transformación propia y del presente son fundamentales.

Si conscientizamos nuestra individualidad de manera amorosa, integrando toda nuestra historia y sosteniendo con valor a esa niña/o que fuimos, y que sigue estando ahí, aportaremos al desarrollo integral de nuestra infancia.

¿Porqué? Porque al adentrarnos en esos recuerdos de juegos, exploraciones, descubrimientos, sorpresas, libertades, alegrías, magias, etc., nos invita a escuchar esas necesidades atávicas e inherentes de todo niño/a. Nos sumerge en un océano de experiencias que nos permitirán comprenderlos más y dejar el “adultocentrismo” a un lado para dar paso a un encuentro empático.

No se trata de hacer más, se trata de hacerlo diferente, donde ellos y ellas, ¡Existan! Que sean protagonistas.

El yoga nos invita a incorporar la constante reflexión sobre la mirada que tenemos del mundo, de nosotros mismos y del camino elegido. Es tomar consciencia, es buscar hacia adentro, es una caja de herramientas para encontrarnos. Un medio para conocernos, EVOLUCIONAR.

¡Esa es la invitación! A cuidarnos y así facilitar experiencias integrales y transcendentes a nuestros niños y niñas.
Dejemos que nuestro pasado sea un baúl ¡repleto de riquezas! Riquezas para nosotrxs mismxs, para otros, para otras.

¿Cómo hacemos todo esto?

Aquí algunas sugerencias que puedes integrar:

  • Investigar sobre tu infancia, reuniendo acontecimientos importantes, vínculos que transcendieron y toda información que percibas que puede ser importante para ti.
  • Practicar Yoga regularmente.
  • Buscar instancias de ¡Juegos!, con niños-as y/o adultos.
  • Observar constantemente a la Infancia: en plazas, escuelas, contextos familiares, etc.
  • Escuchar diálogos infantiles.
  • Estar con muchos niños y niñas. Interesarse por sus mundos: escuchar y preguntar.
  • Apoyar la labor con bibliografía relacionada:
  • “El niño olvidado” Mercedes Guzmán. “Encuentra el hogar para tu niño interior” Stefanie Stahl. “El arte de cuidar a tu niño” Tich Nhat Hanh.

PEGGYSUE.S.S.