Ejercicios de respiración para niños

Los niños siempre acumulan mucha más energía que los adultos, y aunque no lo creas, ¡se puede liberar con ejercicios de respiración! Estos ejercicios no solo usan los pulmones, también dependen de otras partes del cuerpo para ser realizados correctamente.

El leñador

Con esta dinámica no solo controlarán la respiración, también lograrán liberar toda esa energía extra al hacer el rápido movimiento que exige la actividad.

Se comienza estando de pie, con las piernas un poco más separadas que a la altura de la cadera, y los brazos al frente con las palmas juntas y los dedos entrelazados.

Lentamente se inhala por la nariz, a medida que los brazos se alzan sobre la cabeza, siempre estirados.

Luego, en un solo movimiento medianamente rápido, se exhala por la boca y se hace un movimiento de leñador cortando leña, hasta que los brazos pasen entre las piernas.

Entonces se comienza a inhalar lentamente hasta regresar a la posición anterior. El ejercicio se repite entre tres y cinco veces.
El ritmo y la velocidad dependerán de cada niño, así que no hay que preocuparse si alguien lo hace más lento que otro.

Intercambio entre fosas nasales

Este es un ejercicio práctico que ayuda a lidiar con la ansiedad y ayuda a relajar la mente.

Sentados, con las piernas cruzadas, se comienza por inhalar lenta y profundamente por la nariz y cuando alcances el punto máximo de inhalación, con el dedo índice derecho se tapa el orificio nasal derecho, a la vez que exhalas todo el aire por la fosa nasal izquierda.

Ahora inhalas nuevamente por la izquierda y, cuando alcances el punto máximo de inhalación, intercambias: usas el índice izquierdo para tapar el orificio izquierdo, exhalando todo el aire por la derecha.

Inhalas una vez más por la derecha y repites.